Solo quiero compartir mi tiempo,
no regalarlo, ni robar ajenos.
Quiero desprenderme de esta urgencia… Quiero tener más porqués…
autor: Edel Juarez
e x c e l e n t e
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1 marzo, 2011
30 octubre, 2011
Estoy viva
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8 octubre, 2011
La soledad soy yo
La soledad es como un suplicio ingenioso de la
naturaleza que hace que nos encontremos con
nosotros mismo para poder valorar a los demás.
La soledad es un espejo que no miente.
La soledad son ese montón de sonidos que no
escucha nadie, pero hacen demasiado ruido.
La soledad soy yo en compañía del pasado.
La soledad es un beso que se desperdicia en la almohada,
Es ver la sombra y la silueta de alguien que ya no esta.
La soledad es una malvada insoportable y maravillosa
Que me gusta, no se bien por que.
La soledad es entender por fin
Que no hay mejor compañía que la soledad.
Es el velorio de un día que se fue,
es dejar de estar haciendo nada, prepararte,
vestirte, abrir la puerta, salir,
para seguir haciendo lo mismo.
La soledad es la compañera,
La del miedo,
La de los futuros inciertos,
La del camino,
La búsqueda.
La soledad…
19 junio, 2011
Amor
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O s c a r . . .
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LO QUE VALE UNA VIDA
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Estoy en esa edad en la que un hombre quiere
por encima de todo ser feliz, cada día. Y al júbilo prefiere la callada alegría y a la pasión que mata, la renuncia que hiere. Vivir entre las cosas mientras que el tiempo pasa
-cada vez menos tiempo para las mismas cosas- y elegir las que valen una vida: las rosas y los libros de versos, y el viaje y la casa.
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18 junio, 2011
Soy la consecuencia
3 marzo, 2011
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3 de Marzo de 2011
A Oscar:
(21 aniversario)
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Después de todo,
Qué complicado es el amor breve y en cambio,
qué sencillo el largo amor…
Digamos que éste no precisa barricadas contra el tiempo,
ni contra el destiempo, ni se enreda en fervores a plazo fijo.
El amor breve, aún en aquellos tramos en que ignora su proverbial urgencia,
siempre guarda… o esconde… o disimula semiadioses que anuncian la invasión del olvido,
en cambio, el largo amor no tiene cismas,
ni soluciones de continuidad…
más bien continuidad de soluciones.
Estábamos, estamos, estaremos juntos…
nuestro amor tiene como el de todos, inevitables zonas de tristeza y presagios,
paréntesis de miedo, incorregibles lejanías, culpas que quisiéramos inventar de una vez,
para liquidarlas definitivamente.
La conocida sombra de nuestros cuerpos ya no acaba en nosotros,
sigue por cualquier suelo, cualquier orilla, hasta alcanzar lo real. La suma de corazón y corazón es una suasoria paz que quema. Por eso estoy obligada a imaginar lo que imaginas y viceversa
Estábamos, estamos, estaremos juntos…
a pedazos, a ratos, a párpados, a sueños, soledad norte más soledad sur.
La vida íntima de dos, es tal vez un cantar de los cantares,
más el eclesiastés…
y sin apocalipsis.
Una extraña geografía con torrentes, ensenadas, praderas y calmas.
No podemos quejarnos… la vida nos ha llevado recio y traído suave.
Nos ha tenido tan, pero tan ocupados, que siempre nos deja algo para descubrirnos.
A veces nos separa y nos necesitamos,
cuando uno necesita se siente vivo, entonces nos acerca… y nos necesitamos.
Es bueno tenerte aquí…
aunque estemos silenciosos y sin mirarnos.
La vida de pareja en tantos años va enhebrando una estación con otra,
borda aplazamientos y triunfos,
le cose los botones al desorden,
y hasta remienda melancolías.
Siempre hay un finísimo llanto, un placer,
que a veces ni siquiera tiene lágrimas, y es la parábola de esta historia mixta.
La vida a cuatro manos, el desvelo o la alegría en que nos apoyamos,
cada vez más seguros, casi como dos equilibristas sobre su alambre…
Mario Benedetti
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5 noviembre, 2010
Amo
3 noviembre, 2010
Hablando conmigo, sin tí
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Hablando conmigo, sin ti.
Anoche conversé con mi pasado en tus dedos.
Ya nada impide el beso, salvo el beso.
Nos besamos en los besos, no en los labios. Porque los labios que quiero están distantes. No son mis labios. Son tus labios. Son cómo pájaros que vuelan disimulos, ordenan las cosas distraídas y archivan los olvidos de tu frente en mis manos de ciego, cuando callas. Anoche conversé con mi pasado ya sin traje de descanso, Anoche, conversé con mi pasado, y en la arruga del silencio faltaban tus palabras.
José María Pinilla
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1 noviembre, 2010
Voy a salir…
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… voy a salir, Porque salirme de aquí
no significa que renuncio a la ternura, a los mimos recíprocos, a los debates de política o de sexo No significa que no me salte dos o tres versos
de Benedetti a propósito para reafirmar al mundo que “sé que voy a quererte sin preguntas, sé que vas a quererme sin respuestas”(…) No significa que comenzaré a alzar la voz
para hacerme notar. Salir ahora
significa despojarme de las miserias humanas, optimista participar en la construcción del camino que todavía no existe movida justa e infaliblemente por la utopía, pregonar el júbilo que llevo clavado “al sur de la garganta” y desordenarme toda
ante una mirada excitante, sin perder la perspectiva.
Significa
que me atrevo a transitar de oruga a mariposa sin congelar las ganas de seguir edificando la escuela “con las mismas manos que te acaricio” Voy a salir sin miedo,
como la mujer completa que soy a la que aguarda el ser humano mejor que eres. (fragmento)
_________________________________________________________ Y entonces…
y me volví rumor
para tocar tu oído, desafié desencuentros para quedarme a tu lado, permanecí insomne para no perturbar tu sueño. Después de todo esto, pregunto:
¿quién seré cuando acabe tu sonrisa? ¿volveré a ser lágrima, cuando termine tu llanto? ¿me tomarás otra vez como el cuerpo tibio que calienta tu invierno? Entonces,
me esconderé en las nubes para precipitarme lluvia sobre ti, dejaré que me arrastre el río del olvido hasta el océano de tu recuerdo, y un día cuando creas que partí para siempre seré la tierra fértil donde germines. Autor: Reina Torres Pérez
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AMOR QUE LIBERA
26 octubre, 2010
Canción
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Quiero beber los besos de tu boca Como si fueran gotas de rocío, Y allí en el aire dibujar tu nombre junto con el mío. Y en un acorde dulce de guitarra Pasear locuras en tus pensamientos Y en el sutil abrazo de la noche, sepas lo que siento.
Que estoy enamorado… y tu amor me hace grande, Que estoy enamorado, y que bien… que bien me hace amarte
Dentro de ti quedarme en cautiverio Para sumarme al aire que respiras, Y en cada espacio unir mis ilusiones junto con tu vida.
Que si naufrago me quede en tu orilla, De recuerdos sólo me alimente, Y que despierte del sueño profundo sólo para verte. Voy a encender el fuego de tu piel callada, Mojaré tus labios de agua apasionada, Para que tejamos sueños de la nada.
Que estoy enamorado….
canción de Donato y Estefano
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25 octubre, 2010
En medio de las risas
En medio de las risas y testigo del llanto,
oyendo y viendo gentes remotas a mi lado,
en una soledad sin palabras ni gestos,
acaso solo y triste, me doy cuenta, me hablo.
Por este no morirme me estoy muriendo a diario.
Desde mi cuerpo grito noche a noche,
me espanto de que sean míos mis brazos,
de que yo sea mi cuerpo… tan ajeno, tan largo.
El dolor de mi espalda no es mi dolor.
¡Qué amargo el endulzar las horas con libros sabios!
Podría estar aquí si no estuviera
en un hombre sin labios.
Me aproximo a la tinta cuando escribo llorando.
Hace una hora estuve en un Café, en la calle,
en un colegio del que mejor no hablo.
Ayer fui al cine. Antier me quedé en mi cuarto.
Todos hacen que viven o que mueren,
yo hago que hago.
Hablo de este dolor y de esta ausencia,
de tu dolor y de tu ausencia es que hablo.
De tu pleito de anoche con tu hermano,
de tu tristeza, huérfano, de tu disgusto, enamorado,
de tu esperanza, pobre, de tu ternura, desgraciado.
Hablo de todo lo que tiene origen
en este estar aquí desesperado
y hablo también de lo que no lo tiene,
y nos zozobra dentro, y nos golpea
como un pájaro ciego, enajenado.
Mi sangre es sangre de hombre
y yo no la compré ni la regalo.
Cae gota a gota de mi lengua cuando hablo
porque tengo la lengua en mi quijada
clavada con un clavo.
Pero mi sangre abunda,
viene de todos los desamparados,
de todos los que no esperan nada esperanzados.
Terribles, largos días, breves años,
sin casa nunca, sin descanso.
El corazón golpeándome en las manos,
los ojos sumergidos en un vaso con noche
sobre el buró, mirando.
Y otra vez el rebelde y el manso.
Y el buscarse entre extraños
que se visten de uno y hablan como uno a ratos.
Quizás yo soy este dolor de muelas
en la cara del diablo.
Detrás de todas ventanas vacías
que ven pasar de noche el viejo espanto
yo soy como una vela enmudecida
en las manos de sombra del milagro.
JAIME SABINES
22 octubre, 2010
Siempre hay alguien
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